miércoles 9 de diciembre de 2009

Like a Rolling

Ni un libro, ni un disco, en esta ocasión la noticia es una revista: la edición española de la mítica Rolling Stone, que en su número de diciembre está dirigida por Joaquín Sabina, quien comenta que "ni en mis
delirium tremens más disparatados se me pasó jamás por la cabeza dirigira Rolling Stone". Pero aquí le tenemos a los mandos de la nave.

Y como buen capitán, mi capitán, se ha rodeado de los suyos y en las páginas de la revista además de mucho Sabina (hay un resumen fundamental de todos sus discos, en pinceladas) nos encontramos con los otros.

Y los otros no son más que aquellos que han rodeado al de Úbeda tanto en la elaboración del disco Vinagre y Rosas como a lo largo de su carrera. Leer las páginas de Rolling Stone es como volver al libro de Benjamín Prado, romper una canción. Un libro en el que sus protagonistas cobran voz.

Si Benjamín nos contó en su libro cómo conoció a los Pereza en una noche Sabinera en Galileo, en la revista los Pereza hablan de cómo conocieron a Benjamín en esa noche y desde ahí cuenta cómo fue para ellos trabajar con Sabina "Benjamín me envió un correo con la mita de una letra titulada Embustera y un reto: A ver qué haces chaval. Dos días después le reenvío una maqueta con el resto de la letra y la música. Es una balada. "Me gusta", me dice, "pero la veo más rockera: al jefe se la enseñé en Praga y te manda un estribillo. Dice que se imagina a la peña en concierto diciendo "embustera" señalando con el dedo". Rehago la estructura. Acelero el tiempo y el estribillo es un tiro. Veo miles de dedos al aire. Joaquín tenía razón. Estoy una noche hacienda la cena y suena el móvil. Es Benjamín. "¡Me encanta, tío, y tal y cual, y espera que te paso con alguien!", ¡Rubén, soy Joaquín! ¡Estoy encantado con 'la embustera!. Se oyen gritos y la canción sonando de fondo. Están borrachos.", dice Rubén en su artículo.

A lo que Leiva, en el suyo, añade "componer para Joaquín acojona mucho. Es como jugar a fútbol con Maradona o tocar por soleá para Fernanda de Utrera: no sabes por dónde empezar. Nuestros queridos Panchito Varona y Benjamín Prado nos empujaron al agua sin saber nadar. ¡Y vaya si nadamos!".
(La foto es de Rolling Stone, de la fiesta de entrega de los Premios por el 10º aniversario).

También relata Benjamín en Romper una canción, el viaje a Rota con Fernando León de Aranoa, quien escribe en la revista: "Alrededor de Joaquín existe también ese dulce caos. Todo puede irse al traste en cualquier momento, pero todo puede florecer también. Es un caos relativo, en el que sus músicos tratan de poner un cierto orden, también sus amigos poetas. Y si el orden está en manos de los poetas, imaginen ustedes el resto."

Además de Benjamín, entre esos poetas que ponen orden se encuentra Luis García Montero, que en Rolling dice "A la hora de elegir a los suyos, Joaquín ha contado con sus músicos de siempre, Pancho Varona y Antonio García de Diego, y ha pedido colaboración a Pereza y al poeta Benjamín Prado. Se abre más que nunca a la colaboración con los otros, pero también suena más que nunca a Joaquín Sabina. Ese es el privilegio de los autores con mundo propio. Joaquín ha aprovechado que Benjamín tenía mal de amores. Se escribe mejor con el sufrimiento que con la felicidad, pero nadie ha dicho que haya que escribir con el sufrimiento propio. El mal de amores de Benjamín le ha permitido a Joaquín hacer un disco estupendo sin necesidad de volver a las andadas. Como a mi me daba mucha envidia verlos pelearse de mostrador en mostrador en busca de versos, les pedí que me colaran una canción. Yo tampoco tengo mal de amores, pero el sufrimiento de Benjamín daba para un trío". "Como la amistad de Benjamín es inagotable, voy a escribir yo otro libro contando todo lo que él no ha querido contar". Se titulará Vino y Cardos, y les ayudará a comprender a ustedes por qué mis amigos han tardado tanto en hacer este disco".

Y claro, Benjamín también escribe en la revista, pero eso será harina de otro post...

domingo 6 de diciembre de 2009

En los periódicos

Ahí es donde está Benjamín Prado esta semana. En uno hablando y en el otro opinando. En el primero, el Diario Vasco, entrevistado por Iñaki Zarata, y contando cosas sobre Sabina como que "Antes era su amigo y ahora soy su chulo" (no os dejéis impresionar y llevar por las primeras impresiones, poco a poco le vamos conociendo y sabemos que tras esas palabras se esconde "mucho amor y casi nada de sexo". Leed la entrevista, merece la pena.

En el segundo, como es habitual cada jueves, en El País, en la sección de Madrid, y en esta ocasión sobre la discrimación. Y desde hace bastante tiempo, para dar buenas noticias (se le nota relajado).

Una discriminación menos, una plaza más. Por Benjamín Prado.
Aunque parezca mentira, en algunas ocasiones nuestros tribunales actúan para defender los derechos de los ciudadanos, en lugar de hacerlo para romperle la cáscara a sus libertades como quien deja caer el mazo sobre una nuez. Para demostrarlo, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid acaba de condenar a la Agencia de Empleo del Ayuntamiento a indemnizar con casi 60.000 euros a una trabajadora por haberle pagado desde marzo de 2004 un salario inferior al que recibía un compañero que realizaba las mismas tareas. En la sentencia, tan rara que la puede entender cualquiera, se dice que se trata de un caso de discriminación de género, y que no, que por ahí no pasan. "Pues mira qué bien, porque en España el salario medio mensual de las mujeres sigue siendo un 24% más bajo que el de los hombres", me dice al otro lado del teléfono Juan Urbano, que anda mal del escudo tras la derrota de su Real Madrid en el Nou Camp, y luego añade: "Siempre he dicho que, de entrada, este país será mejor en cuanto se deje de aplastar a las mujeres en los trabajos y a los hombres en los divorcios". No seré yo quien le quite la razón. La violencia de género no me gusta, en ninguna de sus expresiones.

Lo cierto es que la palabra discriminación no termina de borrarse de los titulares, y uno la encuentra emboscada en las noticias más a menudo de lo que querría. Lo cual es deprimente. ¿Qué significa que en el siglo XXI algunas personas aún sean discriminadas a causa de su raza, su género, su edad, su salud o su orientación sexual? Pues, sin duda, significa que este mundo avanza inexorablemente hacia el pasado, y que seguirá haciéndolo mientras los días de tantas personas continúen siendo una cuenta atrás: domingo, sábado, viernes, jueves, miércoles, martes, lunes, diciembre, noviembre, octubre... Si lo dudan, paseen junto a los escaparates iluminados de la Navidad y luego acérquense a la plaza Mayor, sin ir más lejos, a ver a las decenas de pobres que duermen bajo sus soportales, dentro de un zulo de cartón. ¿O zulo sólo se puede decir cuando el que te mete en el agujero lleva una pistola?

"Pero en cualquier caso, qué horror", dice Juan Urbano, "que sea justo el Ayuntamiento el que cometa dllevándole la contraria a sus propias campañas publicitarias de concienciación. Es para reírse de tristeza", concluye, dejando escapar, efectivamente, una carcajada amarga.

La palabra discriminar es un filtro en el que se quedan los derechos de los más débiles, las personas que por el motivo que sea son echadas a un lado, a veces porque no tienen dinero con el que pagar el pasaje hacia la sociedad del bienestar y a veces, simplemente, porque no pueden defenderse. Por ejemplo, los enfermos de sida, que estos días en que se celebra el día mundial de la lucha contra ese infierno de la sangre dan una respuesta a quienes los marginan, los maltratan o los ignoran, con una exposición que está colgada en el Casino de la Reina, en la glorieta de Embajadores, y en la que se pueden ver fotografías hechas en distintos lugares de Madrid por algunos portadores del virus VIH, que hacen visibles distintos ejemplos de la discriminación de la cual son víctimas y ojalá sea un modo de abrirle los ojos a quienes prefieren condenar a comprender y tener miedo a tener información.

"Discriminación" no es una palabra, es un agujero en el barco. Se escribe así: de, i, ese, ce, erre, i, eme, i, ene, a, ce, i, o, ene; pero si se escribiese "desdemocracia", o "desconstitución", significaría lo mismo.

Menos mal que, esta vez, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha dado en
el clavo, y así empezamos bien diciembre, con una injusticia menos y una obra pública más, que es la plaza de Callao cerrada al tráfico y recuperada para los peatones; dos cosas muy distintas que se parecen, según dice Juan Urbano, en que son las dos mejores noticias de esta semana. Ya sólo falta que sean sólo el principio de otras muchas iguales.

jueves 3 de diciembre de 2009

Querida. Un epistolario a 18 manos

En pocos lugares se siente más que en una carta. ¿Os acordáis? Yo no mucho, y eso que practiqué bastante. La tecla ha sustituido al bolígrafo. Afortunadamente nos quedan poetas, autores que siguen escribiendo cartas. 18 de ellas forman el libro "Querida", de ediciones Península.

Un libro que quizá pase desapercibido pese a que tiene kilates con nombre de Eduardo Arroyo, Bernardo Atxaga, José Luis Borau, Sergio Cabrera, Francisco Calvo Serraller, Medardo Fraile, Carlos Franz, Luis Goytisolo, Pedro Guerra, Gustavo Martín Garzo, Antonio Martínez, Eduardo Mendicutti, Benjamín Prado, Javier Reverte, Santiago Roncagliolo, Daniel Samper, Juan Gabriel Vásquez, Vicente Verdú y Ángel González.

La de este último debe ser para sucumbir, pues es la carta póstuma que Ángel González le dejó escrita a su mujer, Susana Rivera, cuando él muriera. En esa carta, y según la agencia EFE: "confiesa en ella que sólo le entristece la muerte por una razón, por no poder volver ver a su esposa, la persona "que más quiero en este mundo -dice-, también la más honesta, la más íntegra, la más buena: la mejor".

"Gracias por toda la felicidad que me diste. Recuerda tú los momentos de felicidad que vivimos juntos y que esos recuerdos te sirvan de ayuda en estos momentos tristes. No te dejes dominar por la tristeza", continua el poeta, quien se despide con un beso "muy largo, interminable".

EFE sigue informando que: "Para publicar este volumen, el editor Pepe Verdes invitó a una serie de intelectuales a escribir a una mujer y, fortuitamente, tuvo noticia de la carta de González a través de Benjamín Prado y decidió incorporarla a "Querida. Cartas de Hombres a Mujeres", gracias a la generosidad de la viuda del gran poeta, Susana Rivera.

Los intelectuales invitados al proyecto debían redactar una carta a una mujer, sin que la relación existente con ella fuese determinante, ya que podía tratarse tanto de una amiga del colegio, como de una amante, una madre, una desconocida en el metro, etcétera. "

Aún no conozco la de Benjamín, habrá que buscarla, mientras tanto, y para abrir boca, pinceladas de algunos lienzos a la carta:

«Ésta es una carta de protesta, de protesta airada y por delegación, además...» (J. L. Borau).
«¡Que sorpresa encontrarnos después de tantos años y qué poco nos hemos visto!» (M. Fraile).
«Nunca vas a leer estas líneas. ¿Tiene eso importancia?» (L. Goytisolo).
«Tenemos una crisis doméstica con la mortadela» (A. Martínez).
«Estaba acodado mirando al vacío en el palco de la ópera...» (F. Calvo Serraller).
«Esta misma mañana he pasado la palma de la mano por la parte superior del armario ropero...» (V. Verdú).
«El canal para adultos pone esta noche Lo que el viento me metió...» (S. Roncagliolo).
«El matrimonio nos está distanciando» (E. Mendicutti).
«Muchas veces a lo largo de este tiempo me he preguntado dónde estarías...» (G. Martín Garzo).

lunes 30 de noviembre de 2009

...y sigue opinando

Benjamín es un poeta de gira eterna, ahora anda por Quito, y además se sube cada noche a cada escenario de la gira que Joaquín Sabina está dando para presentar su Vinagre y Rosas, donde Joaquín le menciona siempre, como su gran amigo que es, y escritor de las canciones del disco.

Pero no abadona su sana constumbre de opinar, cada jueves, en El País. Entre tanta literatura, tanta música y tanta poesía, aún le queda tiempo para politizar un rato.

Subes los precios y matas la crisis. Por Benjamín Prado.
"En mi casa el dinero andaba a caballo y nosotros a pie", dijo Hada Delcine, la narradora de la última novela de Hernán Rivera Letelier, La contadora de películas; y Juan Urbano le contestó: "En la tuya y en la de todos los que, por más que le demos con la fusta a nuestras nóminas, no conseguimos dejar atrás la crisis". Y tras pensar eso, cerró el libro, abrió el periódico y después de leer las noticias de Madrid se dio cuenta de que aquí y ahora la política es la acitílop, es decir, ella misma al revés y, por lo tanto, lo contrario de lo que parece: de cara a la galería, es un modo de sacar a los ciudadanos del pozo en el que los ha metido; pero en realidad, no es más que una forma de seguir sacándoles dinero, para financiarse a sí misma.

"Pones en una lista la nueva Ley de Seguridad Vial", me dice Juan al otro lado del teléfono; "le sumas la tasa de recogida de basura del Ayuntamiento y las subidas de precios que planean el Consorcio de Transportes y los taxis, por ejemplo, y te das cuenta de lo que les importan el tráfico y los accidentes: nada".

Se refiere, por un lado, a que a partir de ahora no se perderán puntos del carnet por aparcar o estacionar en el carrilbus, o estacionar en curvas, cambios de rasante, túneles, pasos inferiores, intersecciones o cualquier otro lugar peligroso que constituya un riesgo a la circulación y a los peatones; o por circular en motocicletas y ciclomotores con menores de 12 años; o por no llevar el alumbrado reglamentario; o por conducir de forma negligente, creando un riesgo cierto y relevante para los otros usuarios de la vía... Pero en todos esos casos la multa económica se mantendrá igual que hasta ahora. Además, también desaparecen las suspensiones temporales del permiso, con lo cual los desasfaltados podrán regresar a las calles y volver a ser multados: la justicia retrocede, pero el dinero no. Y, por añadidura, como hace falta dinero rápido, llegan las rebajas, se reducirá un 50% del precio de la multa a los que la paguen pronto, y se aceptarán tarjetas de crédito en la propia carretera. Es para morirse de risa.

Para completar el círculo, y a eso supuse que era a lo que se refería Juan Urbano en segundo término, el Consorcio Regional de Transportes, que controla el Gobierno autónomo, subirá en el año 2010 el billete sencillo de autobús y metro, el bono de 10 viajes y la tasa del viaje al aeropuerto, que cuesta dos euros, "mientras que en Roma", dicen según le echan aceite a la caja registradora, "ir a Fiumicino cuesta 11 euros y en Londres vale 18,4 ir a Heathrow y 18,86 ir a Gatwick".

De postre, los taxis también serán más caros el año que viene, porque van a subir la tarifa nocturna, que además se va aplicar a partir de las nueve, en lugar de a las diez; y los sábados se considerarán festivos a partir de las cinco de la tarde, es decir, que desde esa hora cada kilómetro pasará de costar 0,98 a 1,15 céntimos; y se cobrará un suplemento de casi tres euros a todos los clientes cuyo destino sea una estación de tren o autobús; y se subirá el que se aplica para recorridos fuera del término municipal de Madrid; y el que se añade en Nochebuena y Nochevieja (6,70 euros) se pondrá también la noche de Reyes. Vale, no es una invitación al transporte público, pero sí un castigo ejemplar: como la crisis ha hecho que haya menos viajeros, hay que poner boca abajo a los que no pueden ir andando y a ver qué les cae de los bolsillos. Si la novela de Hernán Rivera Letelier en lugar de pasar en la Pampa hubiera pasado en Madrid, la segunda frase habría sido: "Así que el Ayuntamiento y la Comunidad decidieron cobrar un impuesto por los zapatos y otro por las baldosas del suelo, y después hicieron chuletas al caballo y lo vendieron en la carnicería a precio de carne de buey".

Por cierto, y ya que hablamos de comida, les recomiendo que después de la cena de Navidad se coman los huesos del cordero y los envoltorios de los polvorones, porque la tasa de basuras se va a poner por las nubes. Qué bien, ya llegan las fiestas.

miércoles 25 de noviembre de 2009

Sigue siendo poeta

Sí, Benjamín ha escrito un nuevo libro, y es que ha escrito las canciones del último disco de Joaquín Sabina, Vinagre y Rosas. Pero Benjamín, sigue siendo poeta, y además de las canciones a él le gustan los poemas, y a nosotros la poesía. Por eso y porque José Miguel, desde México, nos ha pedido el poema del libro Todos Nosotros. Ponemos aquí el de "Mi Antología", publicado en México por la Universida de las Américas Puebla:

Parejas. Por Benjamín Prado.

Por lo mismo que une a Vallejo y los miércoles,
el mercurio y Bob Dylan,
Neruda y las ballenas.
Esas son las razones por las que estás conmigo.

Y también porque sabes todo lo que importa:
porque entiendes al niño que llora entre los árboles;
a la mujer que sueña con oscuras cocinas,
con cucharas que buscan su corazón partido.

Silenciosa, lámpara interminable,
yo pronuncio tu nombre para saber qué somos.
Te llamo bosque azul,
pájaro del océano,
estrella entre dos torres,
luna sobre la isla.

Tú te acercas;
entras en el poema
y desde ese poema abres una ventana,
descuelgas un teléfono,
coges un pez en la palabra río.

Estás aquí
y fuera se oyen voces,
gente que aún se mueve en donde ya no hay nadie,
una sirena,
un hombre que a lo lejos
pasa junto a nosotros:
ruidos de algún lugar en el que ya no estamos.

Por lo mismo que Julio Cortázar y el boxeo,
Bukowski y los hoteles pintados de naranja.
Handke y los lanzadores de cuchillos.
Por eso.
Esas son las razones por las que estamos juntos.

lunes 23 de noviembre de 2009

La presentación que no fue

Estaba previsto que hoy a las 13:00 horas se hubiera celebrado la presentación de Romper una canción, con el autor, Benjamín Prado, y Joaquín Sabina, a dúo, en el Círculo de Bellas Artes.

Ha sido en la puerta cuando nos hemos enterado de que se había suspendido la presentación. La editorial no nos tenía en el listado de distribución y quien nos invitó se debíó olvidar de comentárnoslo. Según nos han comentado desde la editorial, no se sabe si finalmente se celebrará. Pinta a que ha sido cancelada definitivamente. Si hay novedades, os informaremos.

Disculpas desde aquí a quien se haya informado en este blog y se haya visto afectado.

Fragmentos de una entrevista

Antes de que este mediodía del lunes se presente en Madrid "Romper una canción", y tras el inicio de gira de Joaquín Sabina, que el sábado dedicó en Salamanca el concierto en general y "Cristales de Bohemía" en particular a Benjamín, quería colgar en el blog los extractos de la entrevista que el sábado por la mañana en Onda Cero le hizo una mal educada Isabel Gemio a Benjamín Prado. Una entrevista que, como casi todas las apariciones públicas de Benjamín nos dejan interestantes declaraciones, pese a tener que escuchar a la Gemio decirle, en varias ocasiones, al entrevistado, que sí estaba allí, que "es una pena que no esté aquí Joaquín, con toda la promoción que estamos haciendo de su disco". Un poco más de respeto tampoco le vendría mal.

Fragmentos de una entrevista. Onda Cero. 21/11/09

"Cuando fuimos a Praga ibamos aterrorizados creyendo que nos íbamos a decepcionar uno al otro".

"Eel libro al género tonto, jeje. En serio, no conozco ningún libro en el que se cuente cómo se escribe un disco. Pero es que al lado de Joaquin siempre ocurren cosas que merecen la pena ser recordadas, y ser contadas. Darle a la gente la llave de casa para que sepan cómo se escribe un disco".

"Él define su lado personal como nube negra, de pronto se le pone nube negra y le rodean unos perros del infierno y se deprime de tal manera que no te lo puedes creer. Para eso yo soy muy Mari, todos los días a las 12 le llamaba a su puerta y aunque estuviese mal le tenía más firme que una vela. Me decía que era un berbiquí".

"La canción de Cristales de Bohemía es una de las canciones que yo más quiero. Resume muy bien el espíritu por el que fuimos allí"."Es una canción que me emociona mucho. Cuando fuimos a escribirla Joaquín decía que tenía que escribir varias como José Alfredo. Y para convencerme alquiló una oferta de Mariachis para que me las cantasen y convencerme. Nos salió esta chuleria de que “si hay que pisar cristales que sean de Bohemia”. "Me dejan, sí, pero porque yo quiero".

"Viudita de Clicot es un regalo, con él celebramos ayer en el camerino el primer concierto de la gira".

"Joaquín creo que ha ayudado mucho a la poesía, cuando sacó Ciento volando de catorce, muchos se metían con él. Muchas veces hacemos lectura de poemas juntos, y cuando Joaquín va, a veces acuden 3.000 personas, que escuchan poesía. El oído de las personas está predestinado a la poesía. Conozco poca gente a la que no le guste un poema".

"Habría que enseñar algo en los institutos, porque no se enseña nada, también a leer poesía. Es como el manjar de los solitos. Se descubre fácilmente".

"No solo no veo la televisión basura, sino que me indigna profundamente. Me irritan mucho los programas de cotilleo hechos de personas que el único merito es acostarse con alguien, ser mala persona., o ir a dar gritos. Eso y la estatua al ciudadano anónimo no me gustan".

"Ahora le digo a Joaquín que, te voy a tener que invitar a Budapest, porque el feliz soy yo. Una chica saca otra chica. Y he salido ganando".

"La desgracia necesita poemas, a la felicidad le basta con almohadones, para reclinarse en ellos".

"Ayer quemé Salamanca. En su camerino nos quedamos mi chica y yo, su manager, sus cantantes, su mujer, su exmujer y su hija. Así no hay quien se vaya de fiesta. Él no ha salido, hoy también actúa".

"Había escrito hace años un libro parecido, en el que contaba la amistad que tenía con Alberti. Este libro tiene ese mismo ambiente. Pero es distinto escribir de música, que de poesía".